DIEZ brutales y honestas lecciones para el ÉXITO por Kevin O’Leary de Shark Tank

Kevin O'Leary

Foto por Randstad Canada / Flickr

Kevin O’Leary es un empresario, inversionista y personalidad de televisión canadiense, quien saltó a la fama en el mundo de los negocios después de vender su compañía de software a la multinacional estadounidense de juguetes Mattel, Inc en 1999 por $3,65 mil millones (€2,96 mil millones).

Kevin es mejor conocido por su francas y sin sentidas críticas hacia los empresarios aspirantes del popular programa de televisión “Shark Tank (Negociando con tiburones)” en ABC.

También conocido como “Mr. Wonderful”, Kevin O’Leary ha escrito desde entonces tres libros sobre la vida, empresas, dinero, y lo que se necesita realmente para obtener el éxito en las grandes ligas de los negocios.

Aquí presentamos 10 mega brutales, pero honestas lecciones para el éxito de Kevin O’Leary:

1. Los negocios son como las guerras

Un empresario debe entrar en los negocios para ganar – para aplastar la competencia. Kevin tiene un enfoque sin sentido hacia los negocios el cual está libre de cualquier emoción. Los negocios son como la guerra, y tienes que jugar para ganar. No permitas que los sentimientos se metan en el camino. El mercado determinará quien sobrevive y quien no, así que juega el juego con todo lo que tengas. No temas perder. Simplemente re-acomoda las tropas y trata de nuevo con una estrategia diferente.

“Los negocios son como la guerra. Yo salgo y quiero matar a los competidores. Quiero que sus vidas sean miserables. Quiero robar su participación en el mercado. Quiero que me teman y quiero que todos en mi equipo piensen que vamos a ganar” -Kevin O’Leary

2. Tus dólares son tus soldados

El dinero es la razón de ser de los negocios. Muchos dirán que el dinero está sobrevalorado y que no debe ser la búsqueda más importante de los negocios. Kevin no está de acuerdo. El compara las finanzas de tu negocio con los soldados en la batalla de los negocios.

“Así es cómo veo mi dinero – como soldados – los envío a la guerra todos los días. Quiero que tomen prisioneros y regresen a casa, para que haya más de ellos.” Si algunos mueren, está mal. Si todos mueren, eso significa que estás quebrado.



3. Espíritu empresarial = ¡Libertad!

Kevin cuenta la historia de cuando era un adolescente y trabajó en una heladería en un centro comercial local. Un día le pidieron que limpiara las gomas de mascar pegadas en el piso, y cuando se negó a hacerlo lo despidieron.

Reflexionando sobre esto años después, él dice que le enseñó que ser un empleado es esclavitud y ser un empresario es la libertad verdadera. Desde ese día el juró que nunca trabajaría para nadie más.

4. Gasta los “intereses”, nunca el capital

Como presidente del O’Leary Funds, su compañía de inversión, completamente basada en esta lección fundamental que aprendió de su madre a una edad temprana. Su madre siempre le decía “Gasta solo los intereses, nunca el capital.”

Esto significa que no debes deshacerte de tu reserva de fondos. Deja el capital en paz para acumular interés, y envía ese interés de regreso al campo de batalla.

5. No te enamores de malas ideas

El dinero escapa de las malas ideas. Los empresarios que se enamoran de las malas ideas matan compañías y espantan el dinero.

En Shark Tank, a menudo verás empresarios increíblemente apasionados que están enamorados de terribles ideas que o no venden o no están respaldadas por modelos de negocios viables. Kevin no duda en darles una dosis de realidad.

“He conocido a muchos empresarios que tienen la pasión y hasta la ética de trabajo para tener éxito -pero que están tan obsesionados con una idea que no ven los errores obvios. Piensa en esto. Si no puedes ni siquiera reconocer tus fracasos, ¿cómo vas a poder cortar la cuerda y seguir adelante?”

Kevin O'Leary

@kevinolearytv / Facebook

6. Las oportunidades vienen y se van rápido

Conocido por decir “la oportunidad tocó tu puerta, nadie estaba en casa”, Kevin le muestra a los empresarios de Shark Tank que las oportunidades vienen rápido. También se va así de rápido. Una oferta de un inversionista puede aparecer y desaparecer en momentos. Necesitas pensar rápido y tomar decisiones rápidas bajo presión.

7. La pasión no lo es todo

Kevin empezó queriendo ser un fotógrafo de modas hasta que su padre mató la idea con una honestidad brutal. “No eres tan bueno.” le dijo su padre.

Kevin se dio cuenta de que para lograr el dinero que él quería, su pasión por la fotografía simplemente no lo iba llevar ahí. No estaba preparado para ser un artista muerto de hambre con la mayoría de sus fotografías sin venderse, así que dejó su pasión a un lado para perseguir los negocios.

“No permitas que tus pasiones te cieguen y te alejen del éxito.”



8. Las ventas son todo

Muchas ideas de negocios viables y nuevas compañías han sido rechazadas en Shark Tank porque simplemente no tienen ventas.

¡Las ventas son todo! Puedes tener la mejor idea del mundo con un plan para llevarla a cabo, pero si te acercas a un inversionista sin ventas o sin órdenes de compras tangibles, vas a tener dificultad en convencerlo. Los inversionistas quieren ver una demanda de mercado real con clientes reales antes de apoyar tu negocio. No quieren respaldar la especulación sin ventas reales que confirmen que tu modelo de negocios realmente funciona.

“¿Tienes lo que necesitas para lograr la venta?” – Kevin O’Leary

9. No le importas al dinero

Kevin dijo una vez “No llores por el dinero, éste nunca llora por ti.”

La lección aquí es la de mantener tus emociones separadas de tu dinero. Nunca permitas que tus emociones dicten lo que harás con tu efectivo, especialmente si estás en las primeras etapas de una nueva empresa. Si estás perdiendo dinero, el mercado está tratando de decirte algo.

“Cambia tu modelo o sal del negocio – pero no llores.”

10. El precio del éxito es alto

Trabajar 24 horas al día ya no es suficiente. Tienes que estar dispuesto a sacrificar todo para tener éxito, incluyendo tu vida personal, la vida en familia y quizás más. Si las personas piensan que es menos que esto, están equivocados, y fracasarán.

Kevin no cree en el equilibrio entre la vida personal y el trabajo. Tienes que estar dispuesto a darlo todo para tener éxito. Es este tipo de ética de trabajo que separa a aquellos que fracasan con aquellos que logran el éxito a un gran nivel.

Artículo original en inglés publicado en Addicted2Success. Si te gustó síguelos en Facebook, Twitter.



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