Kirk Kerkorian, el mega exitoso empresario estadounidense que sentó las bases de su enorme fortuna arriesgando su vida en la guerra

Kirk Kerkorian

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Kerkor “Kirk” Kerkorian fue un empresario armenio-estadounidense que amasó una gran fortuna en bienes raíces en Las Vegas y como propietario de MGM Resorts International reuniendo una riqueza de $4,2 mil millones (€3,7 MM) para el día de su fallecimiento.

Nació el 9 de junio de 1917 en Fresno, California, como el hijo más joven de Ahron y Lily quienes emigraron desde Armenia a Estados Unidos con cuatro hijos. El lenguaje que hablaban era armenio así que los chicos comenzaron a hablar inglés cuando se relacionaban con otros niños.

Desde una temprana edad Kirk mostró interés en el boxeo, así que fue instruido por uno de sus hermanos mayores. En la infancia y adolescencia tuvo algunas conductas problemáticas. Fue expulsado de la escuela por actos delincuenciales. Pero después decidió abandonar los malos pasos y dedicarse al boxeo. Llegó a ganar algunas competencias estatales, pero después perdió interés en el deporte.

Su padre llegó a tener mucho dinero como empresario, pero la recesión económica lo dejó en banca rota. Así que la familia tuvo que mudarse a un barrio pobre de Los Ángeles. Kirk ayudó a sus padres repartiendo el periódico, conduciendo carritos de golfs, limpiando chimeneas y también trabajó como guardia de seguridad en un bowling.

A los 17 años comenzó a trabajar como guardia en el Parque Nacional Sequoia y allí conoció a Ted O’Flaherty, quien lo motivó a incursionar en el mundo de los pilotos de avión.

Se acercaba la Segunda Guerra Mundial y Kirk no quería prestar servicio militar. Por esos días obtuvo su licencia de piloto a cambio de cuidar los animales de Pancho Barnes. Mintió acerca de su educación y recibió el grado de teniente hasta convertirse en instructor de vuelo del ejército.




Kirk volaba a través del atlántico para entregar bombarderos canadienses en las bases europeas para la Fuerza Aérea Real. Ganaba $1.000 (€815) por cada viaje, ya que las probabilidades de morir en un ataque eran muy altas. De cada cuatro aviones que despegaban, tres eran derribados por las fuerzas enemigas. Pero Kirk sobrevivió.

Con los sueldos de la guerra se compró un avión Cessna de $5.000 (€4.073) y comenzó a trabajar como piloto. Así visitó Las Vegas por primera vez en 1944. En el año 1947 aportó $460.000 (€375.000) para comprar la aerolínea Trans International, que trasladaba a pasajeros desde Los Ángeles hasta Las Vegas.

A inicios de 1960 Kirk comenzó a invertir en Las Vegas, adquiriendo 80 acres de tierra donde luego se construiría el hotel Caesars Palace. Con el pasar de los años esa tierra sería vendida por $9 millones (€7,3 millones), a pesar de que había comprado inicialmente ese codiciado lote de terreno por $960,000 (€840,000). Compró otros 82 acres en 1967 para edificar el Hotel International, que era el más grande del mundo para ese momento y albergó a estrellas como Barbra Streisand y Elvis Presley.

MGM Grand Hotel & Casino

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Kirk siempre se mantuvo muy activo en la compra de nuevas propiedades. En 1969 compró el estudio cinematográfico Metro-Goldwyn-Mayer y abrió el MGM Grand Hotel & Casino que fue el hotel más grande de su momento. Tenía 2.084 habitaciones, una sala de teatro de 1.200 asientos y otras comodidades como un centro comercial y un cine. El 21 de noviembre de 1980 ocurrió el desastre y el MGM Grand Hotel se incendió, en una terrible tragedia que cobró la vida de 87 personas.

Pero Kirk no se quedaría abajo. Ocho meses después volvería a abrir, aunque en 1986 vendería el hotel.

En 1995 se comenzó a interesar en la industria del automóvil y de hecho intentó adquirir Chrysler Corporation, aunque no pudo lograrlo. Entonces empezó a comprar acciones en General Motors en mayo del 2005.

En el 2009 Kirk decidió vender buena parte de sus acciones de su principal empresa MGM Mirage para dedicarse mucho más a su vida privada. En el 2014 se casó con su novia de muchos años Una Davis. Sería su cuarto matrimonio.

Creó la fundación Lincy (por el nombre de una de sus hijas) e hizo importantes donaciones a obras de caridad en Estados Unidos.

Kirk Kerkorian gozó de una vida próspera y exitosa, hasta el día de su fallecimiento el 15 de junio del 2015 a sus 98 años. Llegó a aparecer en el puesto 41 entre los hombres más ricos del mundo según Forbes.




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