ex Agente de la CIA Revela Todas las Frustraciones de ser un Espía Para Estados Unidos

El programa de televisón “60 Minutos” de la cadena CBS emitió recientemente una sesión interesante con el ex espía de la CIA Hank Crumpton, el hombre que tenía a Osama bin Laden en su punto de mira dos años antes de 9/11, pero no pudo obtener permiso para matarlo.

A los 55 años, Crumpton ahora se considera “uno de los agentes de la CIA más experimentados y exitosos de su generación.”

Su aparición en el programa 60 Minutos revela mucho acerca de lo que la CIA estaba haciendo – o dejaron de hacer – antes y después de 9/11. Y hablo abiertamente sobre su vida como espía.

Bajo su dirección, una unidad especial – fue activada para encontrar a Bin Laden durante la administración Clinton – con éxito acumuló “una amplia red humana” de fuentes afganas de informes sobre el paradero del líder de Al Qaeda.

En 1999, un video tomado desde un avión no tripulado estadounidense – el famoso modelo “Predator” – confirmó la ubicación exacta de Bin Laden en un pueblo cerca de Kandahar. Crumpton querían matarlo en ese mismo momento.

Pero el presidente Clinton quería personal militar sobre el terreno para confirmar todo antes de tomar una decisión y terminó siendo una oportunidad perdida. – “La frustración fue enorme.”

Entonces – ¿Qué determinó el agente de la CIA decir a su ultra secreto equipo?

“Bueno, Ya lo encontraremos de nuevo. Vamos a tener que involucrarnos de nuevo. Y vamos a tener que intentarlo en ese momento, justo ahí”

– Hank y su equipo comenzaron encontrar la manera de militarizar el Predator con misiles “Hellfire” – Antes de su iniciativa, el Predator era un avión desarmado. Pero nunca llegaron a matar a Bin Laden.

Después de 9/11, Crumpton fue elegido para hacerse cargo de un equipo de fuerzas especial “encubierto”, cual él revela – incluye desembarcar en Afganistán tras las líneas enemigas e imitar de la forma que trabajaba la insurgencia.

“Las órdenes eran bastante simples. Encontrar a los hombres de Al Qaeda y matarlos a todos”, resumió cuando le preguntó el entrevistador Lara Logan – “eso fue lo que ordenó a sus hombres que hicieran”.

Hank detalla algunos de los trucos que utilizaron los EE.UU. para derrocar a los talibanes después del 9/11, incluyendo una alianza secreta con líderes tribales afganos.

Ahora se sabe que 110 agentes de la CIA el apoyo de las Fuerzas de Operaciones Especiales de EE.UU. fueron los actores encargados de derrocar a los talibanes, informó Logan.

“El enemigo creyó que los EE.UU era débil. Lo último que ellos pensarón fue que desembarcarian comandos de la CIA y las Fuerzas Especiales, detrás de sus líneas y que asumirian el papel de insurgentes y forjaran estas alianzas profundas con los líderes tribales afganos y en la cuestión de 90 días subvertir y derrocar al régimen Talibán y matar a un gran número de miembros de Al Qaeda”.

En los 24 años de carrera de Hank con la CIA, demostró su aguda capacidad para adquirir espías extranjeros para trabajar por los EE.UU antes de su retiro en 2005, él era también el jefe de la operación más secreta del Servicio Clandestino de la CIA.

Inofensivamente llamada la “Dirección Nacional de Recursos”, que recluta a extranjeros para espiar para la CIA y la recopilar inteligencia extranjera desde el interior de los EE.UU. – algo que la mayoría de los estadounidenses no saben que está sucediendo.

“Es probable que no lo saben, pero la agencia tiene oficinas encubierto de la CIA en todo los Estados Unidos”, revela la entrevista.

“Me atrevería a decir que ahora, hay más oficiales extranjeros de inteligencia dentro de los EE.UU. que trabajan contra los intereses de Estados Unidos que incluso cuando la Guerra Fría”, dijo Crumpton.

Oficiales clandestinos estadounidenses de la CIA, como se les llaman, cuidan de las “operaciones técnicas” en contra de varios de esos espías enemigos que trabajan en el interior del país.

Entre esas decisiones personales, hay algunas revelaciones sorprendentes que sólo un agente de la CIA podría decir – como lo que se necesita para “incentivar” a un diplomático de Corea del Norte para espié para los Estados Unidos – La respuesta: “Suministrarle pornografía.”

Con su carrera en la CIA concluida, Hank ha salido de la sombra con el título “embajador” del Departamento de Estado, donde coordina la lucha contra el terrorismo.

Está más libre de hablar de su vida como espía y tiene un libro publicado, llamado “El arte de la Inteligencia”.

En cuanto a lo que piensa de la situación en Afganistán – ahora que el ejército se ha hecho cargo de la mano del equipo de “insurgencia” formado por la CIA contra los talibanes – Crumpton no ve mucho un lado positivo:

“Esto me recuerda una tragedia griega. Tienes muchos errores, muchas de ellas inadvertidas, por ejemplo; la quema del Corán en el lado de EE.UU. Tienes un gobierno irresponsable y corrupto en el lado afgano. Estoy realmente más pesimista ahora que nunca antes.”

Vea el  segmento del programa “60 minutos”  de CBS News aquí.

Por Eloise Lee / Business Insider
Fotos CBS 60 Minutes

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