Como sobrevivir los vuelos de larga distancia

Los vuelos de  larga distancia son la pesadilla de muchos viajeros, aunque con ellos se ahorre  tiempo (menos escalas = menos cambios de vuelos) y resulten más convenientes.  Pero lo cierto es que estar más de ocho horas apretujado en un asiento pequeño  puede llegar a ser duro. Por suerte hay una serie de medidas que puede tomar  para que este tipo de viaje sea más confortable y menos estresante para su  cuerpo. Aquí tiene algunos  consejos de Agoda.es, especialista en viajes via Internet:

Póngase ropa cómoda: Póngase ropa holgada y preferiblemente de algodón. Va a estar sentado en un espacio reducido durante muchas horas con temperaturas que suben y bajan, por lo que es mejor estar cómodo. El mismo consejo se aplica a los zapatos. Los pies, las manos y la cara se  hinchan normalmente con la altitud, así que, señoras, nada de tacones.

Beba mucha agua: Antes y durante el vuelo. El aire a bordo es seco y suele producirse deshidratación. Trate de no tomar bebidas alcohólicas ni diuréticas ya que éstas contribuyen a la deshidratación.

Lleve los productos de higiene adecuados: Incluya en su equipaje de mano crema hidratante para la piel, bálsamo para los labios y colirio. Los antifaces para dormir hidratantes son una elección muy común para los que viajan con frecuencia.

Estiramientos: La inmovilidad combinada con la deshidratación puede provocar trombosis venosa profunda (TVP), que consiste en la  formación de coágulos sanguíneos en las venas profundas de la parte inferior de las piernas y que está asociada a los viajes de larga distancia. Por eso es importante hacer algunos ejercicios simples y mover las piernas durante el vuelo. Gire los tobillos alzando la punta del pie y el talón alternativamente y levante las rodillas mientras permanece sentado durante algunos minutos cada media hora. Estire también los músculos de las piernas y dé paseos por el pasillo de vez en cuando para  ayudar a la circulación.

Tome otras medidas preventivas contra la TVP: Use calcetines o medias de compresión especialmente indicados para prevenir la TVP. Tome aspirina en pequeñas dosis (100-150 mg) antes del vuelo, durante el vuelo (compruebe la dosis máxima) y durante los tres días posteriores. La aspirina ayuda a impedir la formación de coágulos.

Retrase su sueño: En lugar de echar una cabezadita justo después de la primera comida y la película, intente mantener la mente activa unas horas más. Manteniéndose despierto más tiempo conseguirá dormir de forma más profunda y duradera cuando por fin cierre los ojos.

 

Por: Galina Kalinina / agoda.es

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