Sé Amable y Tenga Sexo “Hasta que la Muerte los Separe”

¿Recuerdas cuando salías con tu pareja? Además de no poder quitarse las manos de encima, seguramente estaban sumidos en la sociedad de admiración mutua–él te decía lo hermosa que te veías en ese vestido, y tu le decías que te encantaba la forma en que sus ojos cambiaban de azul a verde en los días nublados.  Y cada masaje en la espalda, cada cita al cine, una cena íntima o una escapada de fin de semana–cada pequeña señal de amabilidad era recibida con un “gracias” de corazón.  

La mayoría de relaciones empiezan de esa manera, y esos inicios amorosos son los que llevan a la pareja al altar y decir, “Si acepto”.  Ellos se comprometen a cuidarse uno al otro “en las buenas y en las malas, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, amarse y respetarse “hasta que la muerte los separe”.  Extrañamente ellos no se comprometen a continuar siendo amables y a alagarse.  A lo mejor deberían–un nuevo estudio del Proyecto Nacional de Matrimonio de la Universidad de Virginia, indica que la generosidad — “la virtud de darle cosas buenas al esposo/a libremente y abundantemente” — contribuye de gran forma a la felicidad marital.

Esto parece obvio.  Nos gusta la gente que hace cosas especiales para nosotros, y se siente bien hacer lo mismo para los que amamos también.  Nos gusta sentirnos apreciados.  El famoso experto en relaciones John Gottman, sugiere que las parejas más felices son las que dicen o hacen por lo menos cinco cosas positivas para su pareja por cada cosa negativa.  Ese es el segundo principio de su libro más vendido “Los Siete Principios para Hacer que el Matrimonio Funcione” –“alimentar el gusto y la admiración por tu esposo/a:  Esto significa tener una visión positiva de tu esposo/a, respetando y apreciando sus diferencias.”

Sin embargo, las parejas a menudo empiezan a darse por hecho después de pasar tiempo juntos.  “Gracias” y “te ves bien hoy” se olvidan, o aún peor, se reemplazan por críticas, agresión pasiva o se enfocan en lo negativo:  “¿Por qué no puedes recordar….”  De hecho, muchas esposas están generalmente enojadas con sus esposos, y si sientes que tu esposo no pone de su parte, posiblemente no vas a lograr cinco reacciones positivas al día — ni siquiera en una semana.

Esto no es saludable en ninguna relación, matrimonio o no.

“Mi esposa me criticaba constantemente.  Nunca dejaba pasar nada.  Se quejaba y criticaba,” le dijo un hombre a Judidth Viorst, autora de “Matrimonio Adulto:  Lo que Sabemos, Lo que Deséabamos Saber, y Lo que Todavía Necesitamos Saber.”  Eventualmente, el tuvo una aventura.  “La otra mujer no era ni más sexy ni más bonita, pero parecía aprobar casi todo acerca de mi.”

Sin embargo, eso podría cambiar si se casan.

Pero, además de sentirse apreciado, por lo menos estaba teniendo sexo (aunque fuese fuera del matrimonio), y el estudio del Proyecto Nacional de Matrimonio indica que la satisfacción sexual es aún más importante que las palabras y actos amables en el matrimonio.  Esto es obvio también.  Los esposos han estado diciendo esto por años.

Como lo indica el reporte:

Las mujeres son más propensas a reportar que están sexualmente satisfechas cuando dicen compartir el trabajo de la casa con sus esposos.  Lo que pasa fuera de la habitación parece importar mucho en predecir que tan felices los esposos y las esposas están con lo que pasa en la habitación.

Y no toma mucho para quitarle las ganas a la mujer;  si está enojada, estresada por cuidar a los niños o si siente desconfianza — o incluso si sus pies están fríos — ella no se va a excitar.  Hombres, por favor, no luchen contra eso –acéptenlo, y aprendan a vivir con eso.  Vamos a estar más felices si ustedes lo hacen.  

Eso explica por qué alrededor de 20 millones de estadounidenses casados quienes no tienen sexo regularmente, la crisis del matrimonio sin sexo, es más grave que la situación de desempleo, con 13.3 millones de desempleados.  Y esa falta de satisfacción sexual puede llevar al divorcio.  

Así que esta es mi sugerencia;  empiecen a hacer cosas bonitas de nuevo diciéndole a su esposo/a que se ve tan sexy que no puedes quitar tus manos de encima.  Luego, continua.

Oh, y no olvides de decir “Gracias” después.

 

Por: Vicki Larson / Huffingtonpost

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